Desvelando el Futuro de las Baterías EV: ¿Cómo Sodio-Ion y Estado Sólido Transformarán la Movilidad Eléctrica en 2026?
Publicado el 02-02-2026
La industria de los vehículos eléctricos (EV) está en pleno auge, con una demanda global que impulsa la innovación a ritmos sin precedentes. A medida que nos adentramos en 2026, el panorama de las baterías EV está experimentando una metamorfosis, con nuevas químicas, avances tecnológicos y un reajuste geopolítico que prometen redefinir la eficiencia, el costo y el alcance de la movilidad eléctrica. ¿Estamos al borde de una era donde el litio ya no será el único protagonista?
La Explosión de la Demanda de Vehículos Eléctricos: Un Escenario Global en Transformación
El apetito por los vehículos eléctricos y las baterías que los impulsan nunca ha sido tan voraz. En 2025, los EV representaron más de una cuarta parte de las ventas de vehículos nuevos a nivel global, un salto monumental desde menos del 5% en 2020. Esta creciente adopción no es uniforme; mientras regiones como China y Europa lideran la carga —con China superando el 50% de las ventas de vehículos nuevos en híbridos enchufables o totalmente eléctricos y Europa viendo más EV puros en sus carreteras que coches de gasolina en diciembre de 2025—, Estados Unidos ha experimentado una ligera contracción en ventas, arrastrando el promedio global a la baja.
Este crecimiento sostenido, aunque con disparidades regionales, está ejerciendo una presión inmensa sobre la cadena de suministro y la innovación en baterías. Los fabricantes buscan desesperadamente soluciones que ofrezcan menores costos, mayor rendimiento y una producción más sostenible. Esto ha abierto la puerta a la exploración y comercialización de nuevas químicas de baterías que podrían diversificar el mercado y mitigar la dependencia de materiales específicos. La electrificación del transporte es una realidad innegable, y el corazón de esta transformación reside en la evolución constante de las tecnologías de almacenamiento de energía.
Sodium-Ion: ¿El Competidor Silencioso que Podría Desplazar al Litio?
Las baterías de iones de litio han sido el estándar de oro para vehículos eléctricos, dispositivos personales y sistemas de almacenamiento estacionarios en la red. Sin embargo, el interés por alternativas más económicas está en aumento, especialmente en mercados donde el precio es un factor decisivo. Aquí es donde las baterías de sodio-ion entran en juego, presentándose como una opción potencialmente menos costosa.
Ventajas y Desafíos de las Baterías de Sodio-Ion
- Costo y Abundancia: El sodio es significativamente más abundante que el litio, lo que se traduce en un potencial de costo de fabricación considerablemente menor. Este es un punto crucial, ya que, según Kara Rodby de Volta Energy Technologies, los fabricantes de automóviles priorizan en gran medida el costo de las baterías.
- Densidad Energética Limitada: La principal desventaja de las baterías de sodio-ion ha sido su menor densidad energética en comparación con el litio, lo que se traduce en un menor alcance para los vehículos. Sin embargo, este inconveniente podría ser menos relevante para vehículos de corto alcance o sistemas de almacenamiento estacionario.
- La Barrera del Precio: Durante años, el éxito de las baterías de litio-ion ha sido una «maldición» para las alternativas. El costo de una celda de batería de iones de litio cayó drásticamente de 568 dólares por kilovatio-hora en 2013 a solo 74 dólares en 2025. Aunque las baterías de sodio-ion tienen un costo promedio actual de aproximadamente 59 dólares por kilovatio-hora, siguen siendo más caras que las celdas de fosfato de hierro y litio (LFP), una variante de litio-ion de gama baja que promedia 52 dólares.
Sin embargo, esta dinámica podría cambiar. Los precios del litio han experimentado un repunte en los últimos meses, un factor que podría ralentizar o incluso revertir la constante caída de precios de las baterías basadas en litio. Esta coyuntura crea una ventana de oportunidad significativa para las baterías de sodio-ion.
De la Teoría a la Realidad: Adopción y Futuro
Las baterías de sodio-ion ya están encontrando aplicaciones comerciales, principalmente en el almacenamiento estacionario para la red eléctrica. Pero su incursión en el sector automotriz está comenzando. Empresas chinas como Yadea, JMEV y HiNa Battery han iniciado la producción limitada de baterías de sodio-ion para vehículos eléctricos de corto alcance, como scooters y automóviles pequeños, donde la alta densidad energética no es crítica. Incluso CATL, el gigante chino y el mayor fabricante de baterías del mundo, ha comenzado la producción de celdas de sodio-ion y planea lanzar su primer EV con esta química a mediados de este año.
China no solo domina la producción, sino también la demanda de baterías de sodio-ion, una tendencia que probablemente continuará, especialmente tras la reducción de créditos fiscales y apoyos financieros para la industria de baterías y EV en Estados Unidos. La liquidación de Natron, una de las mayores empresas de baterías de sodio en EE. UU., el año pasado debido a problemas de financiación, subraya los desafíos que enfrenta la industria en otras regiones.
No obstante, la investigación no se detiene. Empresas y científicos están desarrollando nuevos materiales para componentes como el electrolito y los electrodos, con el objetivo de que las celdas de sodio-ion puedan competir con las de litio-ion de gama baja en términos de densidad energética, según Shirley Meng, profesora de ingeniería molecular en la Universidad de Chicago. Este avance es clave para expandir su aplicación más allá de nichos específicos.
Baterías de Estado Sólido: La Promesa de la Próxima Generación de EVs
A medida que avanzamos en la segunda mitad de la década, una gran expectación rodea a las baterías de estado sólido. Consideradas el «santo grial» de la tecnología de baterías, prometen revolucionar los vehículos eléctricos con un rendimiento inigualable.
El Santo Grial de la Densidad Energética
La principal innovación de las baterías de estado sólido radica en la sustitución del electrolito líquido por uno sólido. Este cambio no solo permite empaquetar más energía en un volumen más pequeño, sino que también mejora la seguridad al eliminar el riesgo de fugas o incendios. Una mayor densidad energética se traduce directamente en vehículos eléctricos con mayor autonomía y tiempos de carga potencialmente más rápidos, abordando dos de las principales preocupaciones de los consumidores actuales.
Sin embargo, la llegada de estas baterías ha estado plagada de retrasos. Toyota, por ejemplo, había previsto tenerlas en vehículos para 2020, un plazo que se ha pospuesto varias veces, aunque la compañía ahora apunta a un lanzamiento entre 2027 y 2028. Históricamente, la dificultad ha residido en la producción a escala comercial y en la superación de desafíos técnicos complejos.
Avances y Perspectivas: ¿Llegarán en 2026?
Afortunadamente, los recientes avances en técnicas de fabricación y materiales sugieren que las promesas de las baterías de estado sólido podrían materializarse pronto. Empresas como Factorial Energy, con sede en EE. UU., están liderando el camino. Sus celdas de estado sólido propulsaron un vehículo de prueba de Mercedes a más de 1.200 kilómetros con una sola carga en una prueba real en septiembre. La compañía espera comercializar su tecnología tan pronto como 2027. Quantumscape, otro actor importante en EE. UU., también está realizando pruebas con socios automotrices y proyecta la producción comercial de sus baterías para finales de esta década.
Antes de las baterías de estado sólido puro, es probable que veamos la adopción de tecnologías híbridas, a menudo denominadas baterías «semi-sólidas». Estas utilizan electrolitos en gel u otros materiales que reducen, pero no eliminan por completo, el líquido dentro de las celdas. Muchas compañías chinas están explorando este enfoque como un paso intermedio antes de la transición completa al estado sólido, según Evelina Stoikou de BloombergNEF. Esta estrategia pragmática podría acelerar la introducción de mejoras significativas en el rendimiento de las baterías EV en el corto y mediano plazo.
El Ajedrez Geopolítico de las Baterías: Un Panorama Fragmentado
El futuro de la industria de vehículos eléctricos y sus baterías se dibuja de manera muy diferente según la región del mundo que se observe. El panorama geopolítico es tan dinámico como la tecnología misma, con potencias emergentes y desafíos persistentes.
China: El Epicentro de la Fabricación y la Innovación
El año pasado, China superó a Japón como el país con el mayor número de ventas globales de automóviles, y más de uno de cada tres vehículos eléctricos fabricados en 2025 llevaba una batería de CATL. Es innegable que China domina la industria global de baterías, y esta situación no parece que vaya a cambiar pronto. La influencia china se extiende más allá de sus fronteras. CATL tiene previsto iniciar la producción este año en su segunda planta europea, una inversión de 8.200 millones de dólares en Hungría, destinada a abastecer a fabricantes como BMW y Mercedes-Benz. Además, Canadá recientemente firmó un acuerdo que reducirá los aranceles de importación de EV chinos, abriendo efectivamente el mercado canadiense a los fabricantes del gigante asiático.
Nuevos Horizontes y Obstáculos Regionales
Mientras China consolida su posición, otros países que históricamente no han sido grandes mercados de vehículos eléctricos están emergiendo con fuerza. Tailandia y Vietnam, donde el mercado era prácticamente inexistente hace unos años, superaron las 100.000 ventas anuales de EV en 2025. Brasil, en particular, podría ver sus ventas de nuevos EV más que duplicarse en 2026, con importantes fabricantes como Volkswagen y BYD estableciendo o aumentando su producción en el país.
Por otro lado, Estados Unidos enfrenta una prueba real en 2026. Este será el primer año calendario sin los créditos fiscales federales diseñados para impulsar la compra de vehículos eléctricos. Se espera que, sin estos incentivos, el crecimiento de las ventas continúe rezagado. Sin embargo, hay un punto brillante en el mercado de baterías de EE. UU. fuera del sector EV: los fabricantes están comenzando a producir baterías LFP de bajo costo para aplicaciones de almacenamiento de energía. LG inauguró una gigantesca fábrica de baterías LFP a mediados de 2025 en Michigan, y SK On, otra empresa coreana de baterías, planea iniciar la fabricación de LFP en su planta de Georgia a finales de este año. Estas inversiones podrían ayudar a las empresas de baterías a capitalizar la demanda en un momento en que el mercado de EV en EE. UU. enfrenta vientos en contra.
Conclusión: El panorama de las baterías EV en 2026 es un crisol de innovación, competencia y desafíos geopolíticos. La diversificación de las químicas de baterías, con el sodio-ion ganando terreno y el estado sólido acercándose a la realidad, junto con la emergencia de nuevos mercados y la consolidación de la influencia asiática, marca una etapa crucial para la movilidad eléctrica. A medida que nos acercamos a 2030, con la proyección de que el 40% de los vehículos nuevos vendidos a nivel mundial serán eléctricos, podemos esperar una selección aún más amplia de EV y, lo que es más importante, una mayor variedad de soluciones de baterías para impulsarlos hacia un futuro más sostenible. Este año promete ser un punto de inflexión, ¿estamos listos para la próxima revolución energética?
Fuente original: What’s next for EV batteries in 2026