Revolución Sanitaria: ¿Puede la Vigilancia de Aguas Residuales Detener la Amenaza Global del Sarampión?
Publicado el 24-01-2026
A medida que los casos de sarampión resurgen a nivel mundial, la ciencia y la tecnología ofrecen una nueva esperanza: el monitoreo de aguas residuales. Esta innovadora estrategia promete revolucionar la detección temprana de brotes, brindando a los equipos de salud pública una ventaja crucial para contener la propagación de una enfermedad altamente contagiosa.
El Inquietante Resurgimiento del Sarampión: Una Crisis de Salud Pública Global
Hace apenas un año, un brote significativo de sarampión comenzó a extenderse desde Texas, marcando el inicio de una preocupante tendencia que ha visto a Estados Unidos registrar más de 2,500 casos confirmados y tres muertes desde principios de enero de 2025. Este resurgimiento es un recordatorio sombrío de la persistente amenaza del sarampión, una enfermedad que, a pesar de los avances médicos, sigue cobrándose vidas y poniendo en jaque los sistemas de salud.
La situación no es exclusiva de EE. UU. A nivel global, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta una disminución del 88% en las muertes por sarampión entre 2000 y 2024 gracias a la vacunación – salvando aproximadamente 59 millones de vidas –, la realidad actual es que los casos están en aumento. En 2024, unas 95,000 personas murieron a causa de la enfermedad, en su mayoría niños pequeños, con brotes significativos en Europa, el sudeste asiático y la región del Mediterráneo Oriental. El año pasado, Estados Unidos experimentó los niveles más altos de sarampión en décadas, poniendo en riesgo su estatus de eliminación de la enfermedad, una situación que ya enfrentó Canadá en noviembre tras registrar más de 5,000 casos en poco más de un año.
Este panorama subraya la necesidad urgente de métodos de detección y contención más rápidos y eficientes. Las campañas de vacunación y la vigilancia clínica tradicional son fundamentales, pero la ciencia y la tecnología están abriendo nuevas vías para anticiparse a la propagación del virus, y la vigilancia de aguas residuales emerge como una de las herramientas más prometedoras en este frente.
El Potencial Oculto en las Aguas Residuales: Un Vistazo al Futuro de la Epidemiología
Las aguas residuales son mucho más que desechos; representan una rica muestra biológica de una comunidad entera. Contienen saliva, orina, heces y células desprendidas, portadores de un sinfín de pistas sobre la salud colectiva. La idea de analizar este «río de datos» para rastrear patógenos no es nueva, pero cobró una relevancia sin precedentes durante la pandemia de COVID-19, cuando los científicos descubrieron que el coronavirus se detectaba en las heces humanas, permitiendo una vigilancia comunitaria no invasiva del virus.
Este éxito catalizó el establecimiento de iniciativas como WastewaterSCAN, un programa liderado por académicas como Marlene Wolfe de la Universidad de Emory y Alexandria Boehm de la Universidad de Stanford. Su visión era expandir la capacidad de monitoreo más allá del COVID-19, explorando cómo esta tecnología podría aplicarse a otras enfermedades infecciosas, incluyendo el sarampión. Hace dos años, Wolfe ya anticipaba que la vigilancia de aguas residuales para el sarampión era «absolutamente posible», dado que el virus se excreta en la orina. La esperanza era clara: detectar brotes de forma temprana en una comunidad, incluso antes de que los individuos buscaran atención médica o recibieran un diagnóstico oficial, permitiendo una intervención rápida de los funcionarios de salud pública.
Avances Pioneros en Detección Temprana: Estudios de Caso en EE. UU. y Canadá
Desde entonces, el progreso ha sido notable. El equipo de Wolfe desarrolló una prueba para identificar el ARN del sarampión y la puso a prueba en dos plantas de tratamiento de aguas residuales en Texas entre diciembre de 2024 y mayo de 2025. Los resultados, publicados en un artículo pre-impreso en medRxiv, revelaron ARN del sarampión en el 10.5% de las muestras. Lo más impresionante fue la primera detección, que ocurrió una semana antes de que se confirmara oficialmente el primer caso de sarampión en la zona. Esta capacidad de «alarma temprana» es un cambio de juego, otorgando a las autoridades sanitarias una ventaja crucial para limitar la propagación inicial de un brote.
En Canadá, el equipo de Mike McKay y Ryland Corchis-Scott de la Universidad de Windsor, Ontario, también ha estado trabajando en la detección de ARN del sarampión en aguas residuales. Entre febrero y noviembre de 2025, recolectaron muestras de una instalación de tratamiento que atendía a más de 30,000 personas en Leamington, Ontario. Aunque la vigilancia de aguas residuales tiene limitaciones inherentes – no puede identificar a individuos ni determinar el número exacto de infectados –, el equipo canadiense ideó una forma innovadora de refinar sus estimaciones. Compararon los resultados de sus pruebas con los casos clínicos de un hospital cercano, utilizando tampones para recoger muestras de la alcantarilla lateral del centro. Esto les permitió estimar la «tasa de excreción» del virus.
Al aplicar esta tasa a los datos de la planta de tratamiento de Leamington, obtuvieron estimaciones de casos de sarampión significativamente más altas que las cifras oficiales, hasta cinco a diez veces superiores, un hallazgo respaldado por las opiniones de los funcionarios de salud locales, como se detalla en su propio estudio en medRxiv. Esta capacidad de revelar la verdadera prevalencia de la enfermedad es invaluable para una respuesta de salud pública más precisa y efectiva.
Desafíos y el Camino Hacia Adelante: Integrando Tecnología y Salud Pública
A pesar de su enorme potencial, la vigilancia de aguas residuales no está exenta de desafíos. Como señala Corchis-Scott, «Estamos observando el conjunto de residuos de toda una comunidad, por lo que es muy difícil extraer información sobre infecciones individuales». Marlene Wolfe también reconoce que «tenemos mucho que aprender sobre cómo podemos utilizar mejor las herramientas para que sean útiles». Sin embargo, el impacto ya es tangible: los hallazgos de WastewaterSCAN se publican en línea y se comparten activamente con los funcionarios de salud pública, quienes ya están actuando en consecuencia.
- Alertas proactivas: Algunos departamentos de salud han emitido alertas basadas en estos datos, aumentando la concienciación y la preparación.
- Campañas de vacunación focalizadas: La información permite dirigir los esfuerzos de vacunación a áreas específicas donde se detecta la presencia del virus, optimizando los recursos.
- Monitoreo continuo: Equipos como el de McKay están listos para reanudar las pruebas ante la confirmación de un solo nuevo caso de sarampión, manteniendo una vigilancia constante.
Este enfoque no solo ayuda a contener los brotes actuales, sino que también ofrece una vía para que países como Canadá recuperen su estatus de eliminación del sarampión. «Es como si fuéramos un paria ahora», dice McKay, quien ve su investigación como una herramienta para que Canadá demuestre que «tiene todo bajo control» en la lucha contra la enfermedad.
La integración de tecnologías de vigilancia ambiental con la inteligencia artificial y el análisis de grandes datos promete transformar la epidemiología de las enfermedades infecciosas. Imagínense un futuro donde las ciudades inteligentes no solo optimicen el tráfico, sino que también detecten amenazas sanitarias invisibles en tiempo real. Esta confluencia de innovación digital, automatización de pruebas y ciencia de datos no solo fortalece la respuesta a pandemias conocidas, sino que también nos prepara para patógenos emergentes, forjando un futuro más resiliente y saludable para todos.
Conclusión: La vigilancia de aguas residuales representa un hito fundamental en la evolución de la salud pública. Al transformar los sistemas de alcantarillado en redes de detección temprana, esta tecnología ofrece una herramienta invaluable para la lucha contra el sarampión y otras enfermedades infecciosas. Su capacidad para detectar la presencia viral antes de que los casos clínicos se manifiesten permite una respuesta rápida y dirigida, salvando vidas y protegiendo a las comunidades. Es un testimonio del poder de la innovación tecnológica para afrontar los desafíos más apremiantes de la salud global, marcando el camino hacia una era de prevención y control de enfermedades más inteligentes y eficientes.
Fuente original: Measles is surging in the US. Wastewater tracking could help.