De la «Basura IA» al Arte: ¿Cómo el Contenido Generado por Inteligencia Artificial Está Redefiniendo la Creatividad Digital?
Publicado el 24-12-2025
En un panorama digital inundado por la inteligencia artificial, emerge un fenómeno que muchos han tildado despectivamente de «basura IA». Sin embargo, un examen más profundo revela cómo este contenido, a menudo surrealista y repetitivo, está fomentando una nueva ola de creatividad y participación en la era de la automatización.
El Inevitable Ascenso del «Slop» Digital Impulsado por IA
La experiencia de navegar por las redes sociales hoy en día a menudo nos enfrenta a imágenes y videos que desafían la lógica. Escenas de vigilancia granuladas mostrando lo imposible, criaturas híbridas danzando, o animales realizando acrobacias inverosímiles se han convertido en la norma. Este contenido, repetitivo, a menudo sin sentido y masivamente generado por algoritmos, es lo que popularmente se ha denominado «basura IA» o «AI slop». Plataformas como TikTok e Instagram están desbordadas por esta marea de clips, que gracias a herramientas como Sora de OpenAI, Veo de Google y los modelos de Runway, permiten a cualquiera generar videos con solo unos toques en una pantalla.
Inicialmente, la reacción general fue de rechazo. Muchos usuarios experimentaron una sensación de «enshitificación» del internet, donde la calidad del contenido se diluía ante la avalancha de material generado por IA. La viralidad de videos como el de conejos rebotando en un trampolín, que inicialmente engañó a muchos por su realismo, solo sirvió para acentuar la percepción de que la inteligencia artificial estaba desvirtuando la originalidad. Sin embargo, en medio de esta ola, algunos comenzaron a reconocer un valor oculto: una extraña y atractiva forma de humor, surrealismo y, en ocasiones, incluso de brillantez creativa.
La Evolución Técnica Detrás del Fenómeno
El término «basura IA» no se limita solo a video; puede referirse a texto, audio o imágenes. No obstante, el gran avance y el impacto en la conciencia popular de este año provienen de los clips de video generados por IA. Estos clips son producto de modelos de IA entrenados con vastos conjuntos de datos, capaces de predecir cada fotograma y sonido subsiguiente a partir de una simple indicación escrita. Si bien los primeros sistemas de texto a video, lanzados entre 2022 y 2023, producían resultados borrosos y con distorsiones evidentes (manos deformes, rostros que se derretían), la tecnología ha avanzado a pasos agigantados.
Modelos más recientes como Sora2, Veo 3.1 y la última versión Gen-4.5 de Runway han mejorado drásticamente la capacidad de generar videos realistas, fluidos y cada vez más fieles a las indicaciones, con duraciones de hasta un minuto. Algunos incluso integran sonido ambiente y diálogos rudimentarios, lo que los acerca a producciones más complejas. Curiosamente, aunque estas herramientas fueron presentadas por compañías como OpenAI y Google como el futuro del cine y la producción profesional, su verdadero nicho de éxito se ha encontrado en la pantalla de seis pulgadas de nuestros dispositivos móviles.
- **Accesibilidad Masiva**: Según un informe de Adobe, el 86% de los creadores ya utilizan IA generativa. Pero la adopción va más allá de los profesionales; usuarios comunes de redes sociales están aprovechando estas herramientas.
- **Contenido Viral y Adaptable**: La facilidad para generar y modificar videos ha impulsado microtendencias virales, permitiendo que un concepto como el de los «conejos en el trampolín» se replique y varíe infinitamente con solo ajustar un prompt.
- **Nuevas Plataformas Sociales**: Compañías como Meta con su aplicación Vibes, buscan transformar feeds enteros en clips de IA, consolidando este formato como un nuevo medio social.
Sin embargo, esta misma facilidad para la creación también ha facilitado la proliferación de contenido más oscuro, como los deepfakes racistas o las parodias fascistas conocidas como «nazislop». A pesar de la presencia de estos actores maliciosos, la «basura IA» sigue floreciendo, con una comunidad de creadores en constante crecimiento que explora y expande los límites de lo que este formato puede ser.
Pioneros de la «Basura IA»: Abrazando lo Absurdo
Lejos de buscar el realismo absoluto, muchos creadores exitosos de «basura IA» se centran en la cualidad surrealista y extraña que estas herramientas pueden producir. Wenhui Lim, artista de IA a tiempo completo, señala que existe una «competición para ver hasta dónde se puede llevar lo extraño». Drake Garibay, un desarrollador de software, se ha volcado en la creación de híbridos humano-animal mórbidos y extraños, logrando millones de vistas con videos como una cara humana emergiendo de una olla hirviendo. Sus experimentos son una muestra de cómo el horror corporal y el absurdo encuentran un lenguaje natural en la IA generativa.
Otro ejemplo es Daryl Anselmo, director creativo convertido en artista digital, quien ha estado experimentando con esta tecnología desde 2021, creando un video diario. Su proyecto, titulado irónicamente AI Slop, ha sido exhibido en galerías como el Grand Palais Immersif de París, demostrando que lo que se percibe como «basura» puede alcanzar estatus artístico si se aborda con intención y maestría. Sus obras, que van desde paisajes hasta perturbadoras piezas de horror corporal, exploran las posibilidades y límites de la interacción con los modelos de IA.
La IA también ha facilitado la creación de «franquicias» informales y universos recurrentes. Wenhui Lim es la creadora de Niceaunties, un popular proyecto que presenta a mujeres asiáticas mayores en escenarios fantásticos y absurdos, rompiendo estereotipos. De manera similar, Granny Spills, un personaje de IA con 1.8 millones de seguidores en Instagram, ofrece consejos de vida con un toque glamuroso. Sus creadores, Eric Suerez y Adam Vaserstein, utilizan IA para todo el flujo de trabajo, asumiendo un rol más cercano al de director creativo.
El fenómeno «Italian brainrot», donde usuarios de Gen Z y Gen Alpha colaborativamente crearon un universo de híbridos humano-animal-objeto con nombres pseudo-italianos, es un claro ejemplo de cómo la «basura IA» puede ser un punto de partida para una construcción de lore colectiva, sin la propiedad exclusiva de un estudio o un único creador. Herramientas como OpenArt, diseñadas para la narrativa de video, facilitan aún más esta creación colaborativa, permitiendo a usuarios sin experiencia artística dar vida a sus ideas.
La Defensa del «Slop»: ¿Arte o Simplemente Algoritmo?
El término «slop» se ha convertido en una etiqueta despectiva para cualquier contenido de baja calidad generado por IA. Sin embargo, para los creadores, la realidad es más matizada. Daryl Anselmo abraza el término con ironía, viendo su proyecto como un «cuaderno de bocetos experimental» donde manipula y rompe los modelos para desarrollar un nuevo lenguaje visual. Drake Garibay admite el valor de «choque» de su trabajo, pero enfatiza el esfuerzo y la habilidad necesarios para obtener resultados de alta calidad.
Para Eric Suerez y Adam Vaserstein, llamar «slop» a su trabajo con Granny Spills es un insulto a su creatividad. A pesar de no escribir guiones ni pintar fotogramas, afirman tomar decisiones artísticas legítimas que requieren habilidad, prueba y error, y un fuerte sentido estético. Crear un video de un minuto puede llevar horas o incluso días. Esta perspectiva desafía la noción de que el contenido de IA es una creación de «un solo clic».
La ansiedad algorítmica y el resentimiento hacia la IA son comprensibles. Un estudio de Brookings encontró que después del lanzamiento de herramientas de IA generativa en 2022, los freelancers en ocupaciones expuestas a la IA experimentaron una disminución del 2% en contratos y del 5% en ganancias. Esto alimenta la crítica de que la IA resta oportunidades a los artistas humanos y trivializa su trabajo.
Mindy Seu, investigadora y profesora de UCLA, compara la estigmatización actual de la IA en el arte con la resistencia que enfrentaron el arte digital y el arte en internet en sus inicios. Cada avance tecnológico plantea la pregunta sobre el papel del artista, y la IA no es diferente. Coco Mao, cofundadora de OpenArt, cree que aprender a usar herramientas de video generativas será tan fundamental para los futuros creadores como lo fue Photoshop para una generación de diseñadores gráficos. Es una habilidad que requiere dominio.
Democratización Creativa y el Futuro de la Cultura Digital
Una interpretación más generosa de la «basura IA» la ve como una fuerza democratizadora. La habilidad clave se desplaza de la artesanía manual a la dirección creativa: la capacidad de describir con precisión lo que se desea y de guiar al modelo de IA. El discernimiento y la crítica se vuelven centrales en el proceso. No se trata solo de replicar estilos, sino de infundir intención humana. Wenhui Lim explica que, aunque los imitadores pueden copiar el estilo de sus «Niceaunties», no comprenden el «porqué» detrás de su trabajo, lo que lleva a una falta de coherencia y significado. La idea detrás de la creación de IA es lo que la hace interesante, como señala Zach Lieberman del MIT Media Lab.
Es cierto que la «basura IA» puede ser vista como la culminación de todo lo que se critica del internet: ruidoso, feo y que ahoga el trabajo humano. Charles Pulliam-Moore de The Verge lo describe como la «derivación formulista» que ya define gran parte de la cultura de internet. Sin embargo, esta misma cultura digital, con todos sus defectos, ha demostrado ser un espacio fértil para la obsesión, el juego y la creación de significado colectivo. La «basura IA» no es una anomalía, sino una extensión de esta lógica. Es absurda, surrealista y espectacular de una manera que refleja nuestra relación con la propia internet.
Aceptar la «basura IA» es reconocer que la infraestructura cultural actual es oportunista y extractiva. Pero incluso en este paisaje, las personas encuentran formas de jugar, reír y crear sentido. Creadores como Mu Tianran, que parodia el «AI slop» actuando como un personaje generado por IA, demuestran que la creatividad humana sigue siendo tenaz. Lejos de extinguir la imaginación, la inteligencia artificial puede estar proporcionando una nueva herramienta, un nuevo estilo para habitar, remezclar y satirizar.
Conclusión: El camino de la «basura IA» es una evolución fascinante de la interacción humana con la tecnología. Más allá de las percepciones iniciales de rechazo, este fenómeno representa una nueva frontera en la creatividad digital, donde la democratización de herramientas de generación de contenido está permitiendo a individuos de todas las habilidades explorar lo absurdo, lo artístico y lo profundamente humano en un entorno cada vez más automatizado. La IA no solo está cambiando cómo creamos, sino también cómo percibimos el arte, la autoría y la cultura en la era digital.
Fuente original: How I learned to stop worrying and love AI slop