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El Futuro del Turismo Espacial: Descubre Cómo un Astronauta de la NASA Lidera la Capacitación para la Primera Estación Comercial de Vast

Publicado el 13-01-2026

Estación espacial comercial Haven-1 de Vast acoplada con la nave SpaceX Dragon

La exploración espacial se redefine con la llegada de las estaciones comerciales. Un veterano astronauta de la NASA, Drew Feustel, está al frente de Vast, una compañía pionera que busca democratizar el acceso al espacio y preparar a una nueva generación de viajeros espaciales. Prepárate para conocer el ambicioso plan que podría transformar nuestra relación con la órbita baja terrestre.

La Nueva Era de las Estaciones Espaciales Comerciales

Durante décadas, las estaciones espaciales han sido bastiones de la exploración gubernamental, operadas por un selecto grupo de naciones y tripuladas por astronautas profesionales altamente especializados. Sin embargo, este paradigma está a punto de experimentar una transformación radical. Empresas innovadoras como Axiom Space, Sierra Space y, en particular, Vast, están liderando el camino hacia una nueva era, lanzando estaciones espaciales comerciales que no solo albergarán turistas, sino que también ofrecerán instalaciones de investigación avanzadas para gobiernos y corporaciones privadas.

En el epicentro de esta revolución se encuentra Haven-1, la ambiciosa estación de Vast, con sede en California, programada para su lanzamiento en mayo de 2026. Si todo procede según lo planeado, sus primeros visitantes de pago podrían llegar tan solo un mes después. Esta iniciativa marca un hito crucial en la democratización del espacio, abriendo las puertas de la órbita terrestre baja a individuos y entidades que antes solo podían soñar con ella. La visión de Vast va más allá del simple turismo; busca establecer una infraestructura robusta que sirva como plataforma para la investigación científica, el desarrollo tecnológico y, en última instancia, la expansión de la presencia humana en el cosmos.

Drew Feustel: El Mentor del Mañana Espacial

Para liderar este salto cualitativo, Vast ha recurrido a una figura con una experiencia inigualable: Drew Feustel, un distinguido ex-astronauta de la NASA. Con 226 días acumulados en el espacio a lo largo de tres misiones a la Estación Espacial Internacional (ISS) y el Telescopio Espacial Hubble, Feustel aporta un conocimiento práctico y una visión estratégica que resultan fundamentales. Su rol como astronauta principal en Vast es multifacético: ha asesorado en el diseño interior de Haven-1 para optimizar la habitabilidad y la funcionalidad, y ha concebido un exhaustivo programa de meses de duración para preparar a los futuros «tripulantes» —hasta cuatro a la vez— para vivir y trabajar en este entorno único. La travesía hacia Haven-1 se realizará a bordo de una nave SpaceX Dragon, que permanecerá acoplada a la estación durante cada estancia de 10 días, garantizando así una logística segura y eficiente para el turismo espacial de lujo.

Innovación en Diseño y Acceso al Espacio

La visión de Feustel y Vast no se detiene en Haven-1. Esta estación inaugural está concebida como una instalación temporal, el preludio de una estación mucho más grande y permanente, Haven-2, cuyos módulos comenzarán a lanzarse en 2028, con capacidad para albergar tripulación para el año 2030. Este cronograma coincide estratégicamente con el plan de la NASA para desmantelar la ISS, que habrá operado durante casi 30 años. En lugar de construir una sucesora gubernamental, la NASA y sus socios tienen la intención de trasladar gran parte de su investigación a estaciones comerciales, consolidando así el papel de empresas como Vast en el futuro de la exploración y la tecnología espacial.

De la ISS a la Órbita Comercial: Una Conversación con Feustel

En una reciente entrevista en la conferencia tecnológica Web Summit en Lisboa, Feustel compartió sus profundas reflexiones sobre esta nueva ola de estaciones espaciales comerciales. Subrayó que el objetivo principal es «crear acceso». Contrariamente al modelo de las misiones respaldadas por EE. UU. a la ISS, limitado a 16 o 17 socios principales, Vast busca ser un proveedor de servicios para gobiernos soberanos de todo el mundo y otras organizaciones, permitiendo un mayor acceso a una plataforma en órbita baja terrestre (LEO). Esta iniciativa no solo facilitará la investigación, sino que también permitirá a las naciones que aspiran a desarrollar un programa de vuelos espaciales tripulados dar sus primeros pasos en un entorno controlado y colaborativo.

Diseñando la Vida en Microgravedad: Detalles que Importan

La experiencia de Feustel como astronauta ha sido crucial en el diseño de Haven-1. Ha influido en aspectos tan diversos como la comodidad de las áreas de descanso. «Hemos ideado un sistema de vejiga de aire que proporciona fuerzas distribuidas en el cuerpo que emulan, o creo que emularán, el campo de gravedad que sentimos en la cama cuando nos acostamos, teniendo esa presión de la gravedad sobre ti», explicó Feustel, comparándolo con una especie de «manta con peso» que te empuja contra la pared para una experiencia de sueño más placentera. Otros elementos, como las pantallas y las interfaces de la tripulación, la gestión de notificaciones, el tamaño y la orientación de las ventanas, han sido moldeados por su invaluable perspectiva. Porque, como bien señala, ¿de qué sirve una ventana si no te permite ver la Tierra? La calidad y dirección de la vista son primordiales para la experiencia del turista espacial y la tripulación.

El Riguroso Entrenamiento para Viajeros Espaciales

Uno de los desafíos más significativos para Vast es el desarrollo de un programa de entrenamiento que prepare a ciudadanos privados sin experiencia previa para una estancia en el espacio. Feustel es el arquitecto de este programa, que aunque culmina en una misión de dos semanas, se extiende a lo largo de un período de 11 meses con pausas, condensándose en aproximadamente «tres o cuatro meses de entrenamiento diario».

Pilares de la Capacitación Espacial

  • Operaciones en SpaceX Dragon: La mitad del entrenamiento está dedicada a familiarizar a los tripulantes con la nave de transporte. Feustel enfatiza que «el mayor riesgo para cualquiera que vuele está en el lanzamiento y el aterrizaje». Comprender cómo operar en esta nave, diseñada por SpaceX, es fundamental para la seguridad y la confianza.
  • Respuesta a Emergencias en Haven-1: La otra mitad se centra en las operaciones dentro de la estación, con un fuerte énfasis en la respuesta a emergencias. «Queremos que la tripulación pueda mantenerse a salvo», afirma Feustel. Esto incluye todos los pasos necesarios para evacuar la estación y regresar a la SpaceX Dragon en caso de cualquier eventualidad crítica.
  • Vida Diaria en Microgravedad: Aspectos aparentemente mundanos, como comer, dormir o usar el baño en un entorno de gravedad cero, son cruciales y requieren práctica. También se entrena el manejo de la fotografía y el acceso a las cargas útiles científicas para las investigaciones que se llevarán a cabo.

El objetivo es que los tripulantes practiquen cada uno de estos escenarios múltiples veces, construyendo «memoria muscular» para que, una vez en el espacio, puedan realizar sus tareas de manera instintiva, evitando una curva de aprendizaje pronunciada en un entorno ya de por sí desafiante. Vast cuenta con un simulador de entrenamiento idéntico a la estación espacial, aunque sin el entorno de gravedad cero. Para la microgravedad, se recurre al infame «cometa del vómito» (un avión que realiza parábolas), que ofrece breves períodos de ingravidez. Aunque la capacitación subacuática es útil para las caminatas espaciales avanzadas, la preparación para la vida diaria en microgravedad se basa en gran medida en videos, discusiones y preparación mental.

El Impacto Transformador de la Visión Espacial

Una vez en la estación, el tiempo de los tripulantes estará dividido entre el autocuidado, la ejecución de experimentos, la observación de la Tierra y actividades de relaciones públicas y divulgación. Feustel predice que estarán «bastante ocupados y probablemente con exceso de compromisos». Pero más allá de las tareas prácticas, está la profunda experiencia de ver la Tierra desde el espacio, un fenómeno conocido como el «efecto perspectiva».

Comparando la reacción con la de los participantes en vuelos suborbitales de Blue Origin y Virgin Galactic, Feustel señala que «es asombroso, ¿verdad? Es como asombro y maravilla. Es la misma forma en que reaccionan y hablan los astronautas cuando vemos la Tierra». La esperanza es que, al crear un mayor acceso a esta perspectiva, más personas puedan comprender la fragilidad y la singularidad de nuestro planeta. «Si más humanos pudieran ver la Tierra desde el espacio, probablemente seríamos un poco mejores como humanos en la Tierra», reflexiona. La Tierra, en esencia, es nuestra propia «nave espacial», con su propio sistema de control ambiental que nos mantiene vivos, y esta visión puede fomentar una mayor conciencia y responsabilidad ambiental.

¿Una Especie Multiplanetaria? La Ambición de la Humanidad

Feustel comparte la ambición de ver a la humanidad convertirse en una especie multiplanetaria. «Simplemente creo que los humanos necesitan tener la capacidad de vivir fuera del planeta», afirma. Su razonamiento es claro: somos capaces de hacerlo, estamos creando el acceso y, por lo tanto, deberíamos explorar más allá, aprender a vivir en otras áreas. Esto no implica agotar los recursos de nuestro planeta para luego hacer lo mismo en otros, sino «quitar algo de la carga al lugar que llamamos hogar».

La diversificación de la presencia humana en el espacio no es solo una cuestión de exploración, sino también de supervivencia. «No hay realmente un plan B para una Tierra que no exista», advierte Feustel, aludiendo a los riesgos cósmicos que, como los dinosaurios, pueden amenazar la vida en nuestro planeta. Desarrollar capacidades para vivir y trabajar en el espacio y más allá de la Tierra es, en su opinión, una estrategia prudente para asegurar la continuidad de la especie. Las estaciones espaciales comerciales de Vast, Axiom y Sierra Space no son solo destinos turísticos o laboratorios en órbita; son peldaños cruciales en la escalera hacia un futuro multiplanetario, demostrando que la tecnología y la IA, junto con la audacia humana, pueden llevar la exploración a cotas nunca antes imaginadas.

Conclusión: El panorama de la exploración espacial está en un punto de inflexión, impulsado por la innovación de empresas como Vast y la guía de visionarios como Drew Feustel. Las estaciones espaciales comerciales no solo prometen democratizar el acceso a la órbita terrestre baja, sino que también ofrecen una plataforma sin precedentes para la investigación, el turismo y la realización de un sueño milenario: expandir la huella de la humanidad más allá de la Tierra. Estamos a las puertas de una nueva era donde el espacio, antes dominio exclusivo de unos pocos, se abre a un horizonte de posibilidades infinitas, marcando un paso decisivo hacia la transformación de nuestra especie en habitantes de las estrellas.

Fuente original: The astronaut training tourists to fly in the world’s first commercial space station